miércoles, 8 de marzo de 2017

CÓMO SER ESCRITOR Y NO MORIR EN EL INTENTO

Cuando finalmente decidí que tenía una novela que merecía la pena publicar, poco o nada sabía del mundillo literario. Como cualquier otro aspirante a escritor busqué por toda la red la mejor manera de llegar a las editoriales tradicionales, entonces no sabía nada de la autopublicación, y lo que yo quería era ver mi novela en todas las librerías, mucho mejor si era en el escaparate.
Lo primero que hice fue enviar el manuscrito en crudo, con apenas un par de meros repasos (ilusa de mí creía que de corregir con exhaustividad se encargaban las editoriales), a una serie de agencias literarias porque se suponía que era lo mejor por hacer. Pero, con sinceridad, los agentes literarios no tienen tiempo para don nadies. Claro que alguna vez puede que suene la flauta para alguno, pero eso ocurrirá una vez entre un millón y cómo no se cansan en repetir: el estado (malo, muy malo) actual del mercado literario no permite invertir esfuerzo y dinero en un producto que no garantice éxito. ¿Qué garantiza éxito para una agencia? Un escritor consolidado con un montón de ventas a sus espaldas ni más ni menos ni yo.
Una vez descartadas las agencias, con mi manuscrito en crudo bajo el brazo, llamé a las puertas de las editoriales directamente. Las primeras en contestar resultan ser de coedición, me piden que desembolse una cantidad de dinero, vamos que compre mis propios ejemplares y no pocos, y los endilgue donde buenamente pueda para recuperar mi inversión. Sinceramente, de haber dispuesto de esa cantidad de dinero no sé qué habría hecho, pero no lo tenía. Escribo para tenerlo, no para gastarlo. Sisí, sé que le quita toda la visión romántica «¡Oh! ¡Dios mío! ¡¡Un escritor que quiere ganar dinero y no trabajar gratis por amor al arte!!» Que quiera ganarme unos cuartos con mis libros no significa que no disfrute de lo que hago, simplemente como usted, señor pintor, seños pastelero o señor fotógrafo, ya que dedico más de diez horas a esta labor me gustaría poder vivir de ello, y así, el resto del tiempo poder dedicarlo a mi familia. Qué sí, que en el mundo que nos hemos labrado, ganar dinero, y además disfrutar del trabajo, es un sueño al alcance de pocos, pero mire usted: soy una soñadora y yo no tengo la culpa de que este sistema este mal. Yo estaré por aquí unos 80 años con suerte, voy a tratar de disfrutarlos.
Perdón, me disperso. Las editoriales. Como no tenía ni un euro no pude decir que sí ni a una sola editorial de coedición ni autopublicación. Ya llevaba más de medio año esperando “algo” y mi paciencia no pasaba sus mejores momentos. Estaba sin trabajo, sin muchas posibilidades de encontrar uno (estaba embarazada) y mis finales de mes comenzaban el día 10. Creía que la publicación de mi libro sería mi salvación o al menos me permitiría llegar más holgadamente al día… ¿20? (ya he dicho al comienzo que era una ilusa con idea de nada).
Un consejo que me hubiera gustado haber sabido yo. Si quieres ver tus libros en todas las librerías asegúrate de que la editorial con la que firmas tiene una red decente de distribuidoras. Sin distribuidoras no hay librería ni grandes centros ni nada, a lo sumo podrán encasquetar tu libro en tres o cuatro a nivel nacional. Este tipo de editoriales pequeñas apuestan por el formato electrónico en plataformas como amazon o casa del libro, pero tienen muy pocos efectivos para el marketing, así que cualquier escritor que opte por una editorial de estas se tendrá que ver sumergido de lleno en hacer su propia publicidad si quiere vender su libro. Luego… se está haciendo todo el trabajo por solo un 10% de beneficio o 15% a lo sumo. Lo bueno es que si uno se lo curra por las redes y acaba teniendo un buen número de seguidores puede llegar a llamar la atención de un editorial grande, porque estas, amigos míos, solo apuestan por aquellos que les garanticen ventas aseguradas independientemente de la calidad del libro. Por lo que una persona tiene más oportunidades de que le publique una editorial como Planeta si es famoso como Belén Esteban. Si escribe como Gabriel García Márquez, pero solo lo conoce su madre y el Chus que se vaya olvidando.
¿Qué nos queda? La autopublicación. Lo genial de esta elección es que amazon, por ejemplo, no cobra ni un euro por adelantado por utilizar su plataforma para publicar un libro, pero… no es tan fácil como subirlo y esperar a que se venda (Nunca nada es fácil ¡Maldito sistema!).
Hoy por hoy, circula un montón de información en la red y en manuales sobre cómo autopublicar. Lo primero que te advierten es que debes ofrecer una imagen profesional, eso quiere decir desembolso importante para que un corrector repase tu manuscrito (los escritores tenemos ceguera o algo así para ver nuestros propios errores… Suerte que a los cocineros no les ocurre. Imaginaos a Arguiñano contratando a un experto que compruebe si la sopa está salada o sosa.), otro profesional para que diseñe la portada, los manuscritos deben ser maquetados antes de subirlos…
Muchos gastarán más dinero del que ganen a no ser que se planteen hacer una gran estrategia de marketing.
Hay muchos cursos (más dinero) que explican cómo hacerlo. He echado un vistazo a un buen número de ellos y la mayoría coinciden en lo mismo. Tener un blog activo, darse de alta en un par de redes sociales (se acabó el chollo de ser un escritor rancio y apático que solo se dedica a escribir) y crear una marca personal (esto no lo tengo claro todavía. ¿Debería crearme un slogan en plan A. V. San Martín el frotar se va a acabar? A lo mejor si escribiera libros cómicos podría utilizar “el llorar se va a acabar” o tal vez “compra mis libros porque yo lo valgo”.). Esto no acaba de convencerme. No soy un producto, soy una persona. Prefiero ser yo misma y ser cercana con mis lectores que destacar como un escritor artificioso.
¡¡Pero ese no es el tema!! Mi pregunta es: ¿Cómo alguien va a destacar haciendo lo mismo que hace la mayoría? Hoy en día hay miles de blogs y páginas de escritores y no escritores circulando por la red y ofreciendo prácticamente la misma información: ¡Cómo vivir de la escritura cuando todo el mundo asegura que actualmente para un escritor es imposible vivir solo de las ventas de libros!!!
Alguien ha descubierto que los aspirantes a escritores son una mina de oro, más teniendo en cuenta que un inmenso por ciento de la población siempre ha pensado en escribir un libro.
A simple vista la conclusión que saco, para empezar, es que ya no importa la calidad y el talento, sino  el don de comunicador; el estar dispuesto a ser un esclavo de las redes y el marketing online aunque robe muchísimo tiempo para dedicar a escribir con propiedad(es el pez que se muerde la cola), el ocio o disfrutar de la familia, por no hablar de la importante cantidad de dinero que se supone se debe desembolsar y que algunos nunca recuperarán.
¿Vale lo mismo para todos? No, no lo creo. Yo por lo pronto voy a dedicarme a escribir que es lo que me encanta y mientras tanto esperaré a que suene la flauta. Lo mismo me surge algún día un pedazo de eslogan con el que obtenga fama mundial, pero soy tradicionalista y apuesto por la calidad. Además mis finales de mes siguen llegando el día 10 y solo puedo invertir en esfuerzo y trabajo (¡Maldito sistema!!).

Si tú estás empezando. Lo siento. Sé que estás lleno de ilusión y aún no quieres creer que es tan difícil. Has leído miles de casos de éxito y crees que los escritores somos unos sujetos insolidarios que queremos echar por tierra tus sueños para evitar más competencia…Yo también pensaba así… Recuerda, 80 años a lo sumo. No te esclavices, disfruta lo que puedas.

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lunes, 6 de marzo de 2017

ANTOLOGÍA SOLIDARIA

Es difícil resistirse a ayudar a un niño. Más cuando los problemas a los que se enfrenta día a día le sobrepasan a él y a su familia. Cuando me propusieron participar en esta antología con un relato no lo dudé ni un segundo por varias razónes: por Cristian, si queréis conocerle podéis hacerlo en este enlace Todos con Cristian, sobran las palabras cuando es un niño el que debe padecer tantas injusticias; porque sí, la enfermedad es una injusticia que nos va apuntando como una ruleta rusa hasta detenerse en el menos afortunado; porque soy madre y me pongo en la piel de esos padres que deben luchar y sacar recursos hasta debajo de las piedras para poder proporcionarle calidad de vida a su hijo, porque me encanta escribir y la más importante soy solidaria. ¿Lo eres tú? o ¿continuaras con tu vida como si no hubieras tenido la oportunidad de ayudar a un niño?

Sweet love muy pronto a la venta. 

sábado, 21 de enero de 2017

CREACIÓN y TALENTOS (de Mónica Ivulich): A.V. San Martin, País Vasco - España - de C. Econó...

Monica Ivulich se asomó a mi "ventana virtual" para comentarme su interés en leer y reseñar la novela. Podéis imaginar la conmoción que supuso para mí, mas acostumbrada a suplicar atención sobre mi novela que a recibirla. Además, si os detenéis a leer el perfil de Monica os sorprenderá el bagaje de esta gran mujer, ya que además de participar en la revista internacional GUKA y llevar un blog interesantísimo, también es Co-fundadora del Certamen Anual de Literatura Internacional y de la Antología Anual LAIA, ha sido jurado en el Certamen EL MOLINO (España). Su trayectoria es impresionante.
En resumen, no os perdáis este análisis en profundidad de Azul tormenta, lluvia añil y la entrevista posterior a mi menda ramenda, ¡¡mucho menos si aún no os habéis decidido a leerla!!
CREACIÓN y TALENTOS (de Mónica Ivulich): A.V. San Martin, País Vasco - España - de C. Econó...: Y ¿si hubiera una segunda oportunidad? Muchos nos hemos preguntado esto, pero AV San Martín lo desarrolla en una novela:   Azul torm...